Los bordados de la memoria: Entrevista a Eugenia “Kena” Fernández
La gestora cultural, mediadora de la lectura, bordadora y directora de teatro siempre ha realizado su labor desde el ámbito comunitario y esta vez no fue la excepción, creando uno de sus bordados sobre arpillera, en conjunto con la Casa de la Memoria de Valdivia.
“Una historia bien urdida” es el nombre del proyecto que ejecuta Eugenia “Kena” Fernández, financiado con el Fondo del Libro, correspondiente a la línea Lectura, escritura y comunicación oral, convocatoria 2025. Esta iniciativa contempla la metodología del bordado y la lectura, que Eugenia bien conoce.
“En mi calidad de mediadora de lectura se me ocurrió postular a este fondo para trabajar con diversos títulos de literatura regional y, además, crear obras colectivas, a través del bordado. Y unos de los libros que elegí es Memorias de la Prisión Política en Valdivia 1973-1991, escrito por Beatriz Brinkmann. Todo fue una virtuosa casualidad, porque el proyecto estaba pensado para trabajar en otros lugares, pero finalmente llegué a la Casa de la Memoria”.
“Kena” Fernández dice que habló con Ida Sepúlveda, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de Valdivia, con quien la une un vínculo familiar y de amistad, y la recepción al proyecto fue inmediata. Entonces comenzó a trabajar esta mediación, en arpillera bordada, junto a un grupo de mujeres, inspiradas en el libro que narra las violaciones de los derechos humanos en Valdivia.
“El bordado colectivo que hicimos en la Casa de la Memoria es la primera creación terminada, los demás bordados todavía están en proceso de creación, porque el proyecto aún está en ejecución. Una de las cosas más interesantes que puedo destacar es que del grupo de mujeres que participó, la mayoría ni siquiera conocían la Casa y tampoco estaban vinculadas a temáticas de derechos humanos, por lo que el intercambio de aprendizajes fue muy significativo”, comenta la gestora cultural.
Finalmente, “Kena” Fernández reflexiona sobre el negacionismo de ciertos sectores políticos en relación a las violaciones a los derechos humanos y, más aún, sobre el peligro que significa la reivindicación de la dictadura. “La lectura y la conversación colectiva nos lleva a tener posturas sobre nuestra historia, por eso es importante que el libro esté disponible en las bibliotecas para que la gente lo lea, eso es fundamental. Y en relación al bordado en arpillera, la idea es que el textil quede en manos de Beatriz Brinkmann y sea instalado en la ex Cárcel de Isla Teja.


Rupumeica recupera su patrimonio lingüístico con taller comunitario de mapudungun
La iniciativa es una de las actividades que impulsa la Municipalidad de Lago Ranco como...

En Melefquén se inicia el proyecto “Recordar con la mirada. Memorias de mujeres sobre el desplazamiento forzado en Panguipulli”
La iniciativa está dirigida a mujeres de diferentes edades para compartir vivencias, sentires y crear...

Historias del Gato Pilmaiquén: memoria viva en viñetas
Entrevista a Ignacio Ayala, encargado del proyecto sobre la historieta basada en las memorias de...

